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lunes, 27 de julio de 2015

Ella es tan sensible.

Ante los ojos de un extraño puede parecer una chica de carácter un poco fuerte, nada silenciosa y con una chispa especial que emanan sus iris de miel. En la intimidad es una flor, es el pétalo con su suavidad, el néctar con su dulzura implacable. Pocos han tenido la oportunidad de verla inspirada, danzando en ideas alborotadas aunque siempre con una sensibilidad tan contagiosa que calla, al menos por un instante, al ser más racional y pensante de su entorno.

A veces llora (¿A veces?) y nadie se asombra, no hay alarmas cuando el llanto comienza fuerte, mucho menos si es mudo. Ella no controla ni una gota del rio de sentimientos porque así le nace, ir contra la corriente le resultaría en vano. Su signo zodiacal es del intuitivo elemento: agua.
Le pesa la crueldad, el ser humano duro y sin tacto. A veces se enoja y se aísla en su mar, donde nadie la puede molestar. Después del desahogo, se la puede ver brillar.


sábado, 25 de julio de 2015

Cuando no sonríe la mujer de labios rojos.

Nuestros encuentros no son frecuentes
pero si tuviera que simbolizarlos
con alguno de sus mil gestos
esa boca y su color,
esos dientes y su esplendor.

A veces me desayuno
su boca inclinada hacia abajo
y en mi interior protesto,
porque verla reir es un cuento sin fin

Entonces, cuando la mujer de labios rojos
no sonríe, el sol se esconde
el gris predomina, llueve a cantaros
y no sé qué hacer,








viernes, 24 de julio de 2015

La falsa sonrisa.

El fingir estuvo ante mis crédulos ojos durante más tiempo del que imaginé, asomé la cabeza en la cueva y, de lleno, me encontré con la falsa sonrisa.

Nunca me había tomado el trabajo de examinar esa mueca en los labios hasta el presente viernes, digamos que, una hora o dos atrás. Un gesto totalmente representativo de podredumbre, hartazgo y deseos no-conocidos de querer abandonar la lucha. Fui tan ciega, me privé yo misma de la verdad y de seguro fue porque le temía tanto, como a la total oscuridad.

Qué tristeza e impotencia haber convivido con la falsa sonrisa más tiempo del que hubiese deseado. Bueno, principalmente, nunca quise que se mostrara de tal manera. Le pido disculpas al aire, quizás algún día te lleguen mis letras.

Viento que pasa

De mañana me despierta
una brisa melancólica
enloquezco por evadirla
pero siempre me acaricia.

Pocas horas para que el día
llegue a su mitad
los árboles se mueven, todavía
con irrespetuosa intensidad
Y yo me asusto tan fácilmente
sin importar mi edad.

Que el viento se serene,
que el viento haga canción.
Quiero que al pasar el bendito atardecer
llegue la noche en son de armonía
y dormir hundida en su silbido
y soñar que existe un todavia.




viernes, 3 de julio de 2015

La penita

La penita que viene y se va
dejando un poco de tierra,
otro tanto de agua
y en el barro no me gusta jugar.

La penita que a veces es pena
bien dicha y hecha, la llevo
la paseo, la quiero abandonar
pero siempre encuentra el camino
de regreso a su hogar.