¡Ah! si te extrañaré
que, algunas veces
la puerta de mi habitación
tiene mi completa atención
por si tu figura me sorprende
una tarde cualquiera
Sé que puedo dormir lejos tuyo
pero con dulzura reconozco que no quiero
y que nada se compara a la cercanía física
que forjamos en estos cientos de días
bajo el Sol ardiente del verano que nos conocimos
bajo la esperanzadora Luna de aquel otoño que nos besamos.
¡Ah! si te extrañaré
que mi mente me acorrala
con imágenes de tu cara y sus mil gestos
La mía, buscando los sensores de tu cuerpo
mis manos en las caricias
tus brazos en mi contorno
podría hacer un mapa de cada momento.