del color que representa
tu voz durmiendo junto a la mía.
¿Sabes? te quiero todos los días
No hay pensamiento
que no termine en el deseo
de desearte desesperadamente
de reinar tu mundo
acariciándote, siempre acariciándote
No me pidas y nunca esperes
palabras menos empalagosas
o enmarañadas con un tanto de cotidianidad
el sueño eterno lo llevo bajo la manga
con un puñado de ilusiones
para no olvidar el agua que fluye
en cada sector de mi cuerpo y alma.
Y si los dos hacemos arte
nuestro pequeño pero prometedor mundo
será tan cálido que jamás
querré irme de él.