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domingo, 29 de octubre de 2017

Todos nos conecta

La calidez primaveral
un alerta meteorológico
el amor, la decepción, la fortuna
la televisión
un libro, la comida
los colores, las películas
una carrera universitaria
las manías, las decisiones 
la Luna, el dinero
el viento que lleva y trae
el viento que hace viajar un aroma
del comienzo al final
Todos nos conecta
y a veces nos cuesta tanto pero tanto
congeniar.

miércoles, 25 de octubre de 2017

martes, 10 de octubre de 2017

Entre furia y pena.

"Hola querido ¿cómo estas? no sé en qué mierda andas pero esta noche necesito que me devuelvas la verdad. No puedo seguir dando vueltas en la utopía de tu sinceridad. Ayer me preguntaba ¿por qué no florece nada? y esa duda me cacheteo con la realidad: la semilla nunca germinó. Así que, no perdamos el tiempo y aprendamos a decir adiós"

sábado, 7 de octubre de 2017

Los que brillan después del apagón.

La pasamos tan mal,
vivimos en gris tanto tiempo,
que nuestra naturaleza nos grita
que seamos color 
en algún mal momento
de un ajeno pero cercano.

El dolor nos sacudio
sin prejuicios, sin piedad
nos hizo temblar hasta las rodillas
hasta perder la estabilidad.
Y a veces sentimos
partículas de eso que fue,
vos y yo sabemos 
que hoy en día, no es igual,
tan solo son fantasmas 
que nos quieren asustar,
no pueden, y se van.
Dura poco el temblor.

Entonces, nos pintamos de arcoiris,
salimos a regalar las sonrisas y bromas 
las que un día nos faltaron
cuando la nube negra se quedó a vivir
sobre nuestra cabeza.
Caminamos hacia aquel que está llorando
para abrazar su pena y recordarle
que no todos tienen la dicha
de poder mojar la remera de alguien más
al llorar sobre su pecho.



martes, 3 de octubre de 2017

La otra mañanoche.

La claridad del amanecer apuñaló mi ventanal y cuando voltee a mirar el reloj, no podía creerlo, eran las siete y veinte de la mañana, perdí la cuenta de las horas que pasé rodando entre las sábanas aclamando un sueño profundo que no ocurrió. Me levanté y entre pasos torpes, corrí las cortinas con la esperanza de engañar a mi cerebro con la idea de que era de noche, y no habían pasado las tantas horas que mi consciencia sabia. Cuando me cuesta dormir recuerdo que no era tan malo cuando tenia a mi compañero al lado, porque a pesar de no despertarlo podía abrazarlo fuerte y decirle cosas que seguramente no escuchaba. Era como una terapia anti-insomnio, luego dormía con esa paz que, según dicen, me caracteriza al descansar. Uno se acostumbra a las ausencias pero hay días que el cortocircuito es inevitable, como la noche pasada o la mañana, como sea.
No sé si quiero hablar de mis esporádicos episodios de mal sueño o del espacio desocupado de mi cama. Me confunden mis intenciones, mejor dejo de escribir.