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sábado, 23 de septiembre de 2017

Puede ser poco
mucho
nada
y todo

Querida niña

Yo te puedo jurar por mis manos
que nunca había alcanzado el cielo
hasta que me animé a tocarte.
Mujer, no sé si podrás sentir tu propia suavidad
pero yo me animo a declararlo, esta noche
con la luna llena de testigo:
sos el terciopelo que mi tacto jamas olvidara.

lunes, 11 de septiembre de 2017

Fragmento de lo que fuimos.

Me desperté de una pesadilla, estiré la mano y sentí la calidez de tu piel lo cual me hizo suspirar aliviada pero el miedo seguía recorriendo los canales de mi susceptibilidad nocturna. Te desperté con un susurro pero te exaltaste igual, apretaste mi mano, balbuceaste un "Te amo" y no me diste tiempo a pedirte un vaso de agua, o que me acompañes al baño. De todas maneras, dijiste dos palabras que soplaron mis demonios en un segundo.. fuiste magia, de esa que siempre me gusta hablar cuando el mundo se concentra en lo racional.

martes, 5 de septiembre de 2017

Tus cositas y mi cabeza.

En mi memoria estas sentada en la cama,
con un dulce en la mano y miel en los ojos,
sonriendo con tanta seguridad
que el mundo se podría detener 
en el instante que rechinan tus dientes al morder.

En mis vagos recuerdos estas abrazándome por la espalda
llevándome frente al espejo, para mirarnos y repetir lo de siempre:
"¡Somos tan lindos juntos, miranos!"
Sí, mi hermosa, pero 
no podemos hacerlo funcionar.

Tengo una memoria destructiva
a veces, lo contrario,
pero últimamente está clavando imágenes
en algún rincón de mi razón,
con el único fin de llevarme a enloquecer, lo sé.

Quisiera escribirte a vos y no a esta pared
tan fría como los últimos días
tan dura como mi convicción
de que no podíamos ser uno los dos.

Perdón, mi reina
no fui nada de lo que te prometí.
Incluso, me atrevería a decir
que fui todo lo contrario.

Perdón por borrar tu sonrisa 
la que reflejaba ilusión.
Hoy por oro entiendo,
pero estas tan lejos
despintada, perdida, quien sabe donde
y temo por mis pasos, 
erróneos, quizá.

Me quedaré en el lugar donde me dejaste
implorando que estés bien 
y deseando encontrarte en algún sueño
con la condición que ninguno se despierte llorando.



lunes, 4 de septiembre de 2017

Ella y sus mierdas.

Yo la quiero, no piensen que no pero la verdad es que me agobia que sea tan intensa en todo lo que hace. Incluso al despertar es una Luz que dispara rayos para todas partes y yo soy un poco más tranquilo, en otras palabras, no me gusta que me hablen demasiado o me pregunten cosas en ese momento ¿es normal, no? Cuando cumplimos mes, suele regalarme escritos, dibujitos, alguna cosa más y en todo eso que ella maneja, hay mil quinientos sentimientos. A veces no sé que responderle ¡DE VERDAD! siente mucho y no sé si yo siento poco, pero su intensidad a parte de agobiar, acorrala. En este último tiempo la acostumbré a que, no siempre va a recibir lo más lindo de mi. Para ser sincero, cada día me nace darle menos. No quiero culparla pero su persona contribuyó a que esto suceda. Hay días que me despierto y quisiera que mi celular esté limpio de ella pero es una utopía, a la mina le encanta escribir, hablar, saltar, reír, es una Luz en serio. Yo soy más de las oscuridad ¿será por eso que me quiero alejar?

domingo, 3 de septiembre de 2017

Voy bien y mal.

Encontré en el espejo mil gestos
algunos tan bellos y otros
tan oscuros y distantes.
Inspeccioné en el arco de mis cejas
por si habían subido los lamentos 
y por fortuna solo había sombra mojada.
La risa viene y se queda
pero nunca es igual que aquella
la que recuerdo, haciendo eco en la habitación.
Los colores ayudan, cada tanto
pero nunca permanecen
o al menos, no son los mismos que aquellos
los que recuerdo, pintando el cuadro más cálido.

El espejó me mostró que las cosas pueden ser buenas
pero de otra manera, una muy distinta
a la que hace brillar mi alma.

viernes, 1 de septiembre de 2017

Adiós mi verano más dulce.

Perfumaste el cielo con tu esencia,
Verano sagrado donde te encontré.
Ese aroma perdura en mi consciencia 
y cuando duermo, también.

Nunca olvidaré tus colores
mucho menos al asesino 
que se llevo al verano de mi vida.

Frío como envidioso,
El otoño te arrebató.
Mis sentidos piden justicia,
todavía te extraño entre mis manos.