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viernes, 24 de julio de 2015

La falsa sonrisa.

El fingir estuvo ante mis crédulos ojos durante más tiempo del que imaginé, asomé la cabeza en la cueva y, de lleno, me encontré con la falsa sonrisa.

Nunca me había tomado el trabajo de examinar esa mueca en los labios hasta el presente viernes, digamos que, una hora o dos atrás. Un gesto totalmente representativo de podredumbre, hartazgo y deseos no-conocidos de querer abandonar la lucha. Fui tan ciega, me privé yo misma de la verdad y de seguro fue porque le temía tanto, como a la total oscuridad.

Qué tristeza e impotencia haber convivido con la falsa sonrisa más tiempo del que hubiese deseado. Bueno, principalmente, nunca quise que se mostrara de tal manera. Le pido disculpas al aire, quizás algún día te lleguen mis letras.

1 comentario:

  1. Nacida y establecida como un parásito que uno no elige y que se introduce a vivir dentro de uno.

    Ojalá tus palabras hayan llegado donde debían.

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