Te imagino tendida
con las manos listas
para que caiga sobre ellas.
Y te ves igual que
la primer foto que vi de tu cuerpo.
Solo que ahora
tus ojos brillosos
y la mueca al sonreir
te hace ver tan real
como si no estuvieras en mi cabeza
como si compartieras la almohada
esta noche, conmigo.
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