Cuando termina el show
me suelo preguntar
si es necesario
dejarme la cabeza perdida
entre zumbidos que no atendés
porque, según vos, soy yo
son los ecos de mi propia voz
los que no me permiten diferenciar
el bien del mal.
Qué voy a hacer
me pregunto cuando cae el telón
y me miro los codos
raspados, sangrientos
después, te miro a vos
que no decis nada
pero presencias todo mi dolor
¿no vas a acercarte?
necesito que terminemos hoy.
A quien le voy a reir,
llorar o gritar
cuando esté contenta porque rendí bien un final
o cuando quiera arrancarle los sesos
a algún compañero que me habló mal
Me cuesta tanto renunciar
pero acá, ya no hay lugar.
Y mirá que quise hacernos entrar
no se puede presionar
no hay posición que nos favorezca
nuestras piezas mutaron
con una rapidez entristecedora.
Cómo te voy a extrañar.
No hay comentarios:
Publicar un comentario