¿Sabes qué extraño, amor pasado? tu comprensión inigualable,
inquebrantable, cuando las obligaciones saturaban mi estabilidad. Hoy,
que estoy llegando tarde a mis estudios, recuerdo la voz del apuro, las
sacudidas al susurro de "¡Dale, nena!".
Otro recuerdo que samarrea mi mente es, el llegar a casa y contártelo todo.
"Seamos mágicos y trascendentes.
Seamos más que un momento y juro que se volverá eterno."
A veces, te extraño. Más que poco y apenas menos que demasiado.
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