Seguidores

martes, 13 de diciembre de 2016

Hacemos la lluvia.

Mientras me bañaba pensaba
en todas las veces que lo hice
en otro baño, entre paredes
de distintos azulejos
y cada uno con sus costumbres
el jabón a la derecha, abajo, o en ningún lado
los productos para el pelo tirados
u ordenados meticulosamente en algún estante
el agua caliente que no se puede graduar
y te quema hasta la médula
o el mismo problema, pero con el grifo opuesto.
Cada ducha era distinta.
También recuerdo que al salir del agua
me miraba en esos espejos
en uno que, apenas me veía la mitad del cuerpo
otro tenia una luz muy buena para ver todos los defectos
imperfecciones, o simplemente los rasgos propios en alta definición.
Me acostumbro fácil a los cambios, opuesto a lo que creí toda mi vida
digo esto porque me he podido bañar en el lugar que nunca quise abandonar
y hoy estoy en otro espacio, y está bien. Todo está bien, y estará mejor.



No hay comentarios:

Publicar un comentario