Me miraste con tus ojos perdidos en la noche,
y pretendiste un trago tan oscuro,
que combine con tus pupilas
y el latex de tus pantalones.
No me niego a peticiones
de morochas con labios rojos,
esas que frecuentan mi bar preferido,
y bailan con los ojos entrecerrados.
Te invite, te incité, te llamé con el cuerpo
hasta que tu manipulación me dejó mal parado.
Te clavaste en mi necedad
y ahora, ¿quien te va a sacar?
si no sos vos, con tu oscuridad
no quiero a ninguna más.

No hay comentarios:
Publicar un comentario