dos o tres, de mis cinco horas diarias de ocio
haciendo algo con alguien que quiera
hacer algo conmigo
pero eso está terriblemente mal ubicado
es decir, mi tiempo me pertenece
tengo muchas pasiones
me gusta pintar, dibujar, escuchar nueva y vieja música
a veces bailo, cuando mi buen humor desborda
me gusta investigar, leer, saber un poco más cada día
de lo que sea que el mundo ponga ante mi
sin embargo me quedo estática
esperando compartir mi espacio
la pregunta no es ¿por qué lo hago?
si no ¿para qué?
y me enojo mucho
pero no con las personas
me enojo conmigo y mi intensidad
en ver luces
donde la luz se corta con frecuencia.
Mi tiempo libre es compañero
y él no se va a ir del todo
excepto que siga desperdiciandolo
dando vueltas en lamentos, enojos, berrinches.
Mi tiempo es amigo, amante, esposo
siempre y cuando no lo traicione
con alguien más.
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